Antes de Empezar

El método o algoritmo que aquí se describe lleva el nombre de la persona que lo desarrolló allá por el año 2001: Jessica Friddich.

Si bien es el más usado a nivel de competición, no es, ni mucho menos, el único. Se trata sin embargo de uno de los más “sencillos” de aprender. Y digo “sencillo” pero a la vez digo “complicado” y “laborioso”. Me explico:

“Sencillo” ya que, en comparación con otros sistemas, éste resulta más mecánico. Prácticamente sólo uno de los pasos requiere el uso de la intuición, mientras que los demás pueden ser ejecutados de forma cuasi-mecánica.

Pero ‘Ojo!, ya he advertido de que esto no va a ser tarea fácil, ya que es necesario aprenderse de memoria un gran número de secuencias, operadores o mal llamados algoritmos. Sin entrar en mucho detalle, y para no crear polémica;

Un algoritmo es aquel conjunto de pasos ordenados cuyo fin es proporcionarnos una solución a un problemal. En nuestro caso, como ya hemos dicho, el algoritmo de Jessica Friddich.

Llamaremos secuencia a una concatenación de los movimientos de las caras del cubo, que nos permitirá pasar de un estado a otro, es decir, avanzar a través de los 4 pasos generales.

Es probable que todo esto suene a chino en una primera instancia, pero poco a poco os iréis acostumbrando a la terminología.

Se podría hablar largo y tendido en este apartado, pero prefiero hacer un resumen:

Si crees que resolver el cubo de Rubik en menos de 30 segundos es coser y cantar te equivocas. Si piensas que es imposible… también te equivocas. Sólo necesitarás algo de paciencia y sobre todo muchas horas de aprendizaje y práctica para conseguirlo. Nadie nace sabiendo pero cualquiera puede aprender.

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